Calados Centenarios

La bodega en su interior da cobijo a calados subterráneos en piedra de sillería del siglo XVI, por los cuales los visitantes pueden hacer un recorrido con visita guiada.

Alcanzan una profundidad de 14 metros y mantienen una temperatura constante de 13º durante todo el año para la óptima conservación del vino. La combinación de sus cubas de madera y de hormigón hacen entender la evolución que ha tenido la historia del vino a lo largo del tiempo.
Adentrarnos en ellos es regresar al pasado, entender la historia del vino y trasladarnos hasta las más curiosas costumbres vitivinícolas de nuestros antepasados.